Un paseo por una fábrica abandonada, donde es fácil dejar volar la imaginación, reconstruyendo la
vida que hubo en ella y también la que podría albergar en el futuro. Explorar sus rincones llenos de polvo frío y la naturaleza imparable que avanza entre rendijas. Es complicado entender porqué estos lugares nos producen calma interior a las personas. Aun sin entenderlo lo disfruto.

